Debaltsevo: resultados de una batalla decisiva

Debaltsevo: resultados de una batalla decisiva

Por Colonel Cassad

La campaña comenzó tras el bombardeo sistemático de las ciudades de Donbass por parte de la artillería de la junta, con lo que la “segunda tregua” quedó rota y se reinició tanto la acción militar de alta intensidad con uso de todo tipo de armas disponibles como la destrucción que va con ella. La primera parte de la campaña estuvo directamente ligada a la batalla por el aeropuerto de Donetsk, que finalmente fue capturado por las fuerzas de la milicia. La contraofensiva de la junta fracasó miserablemente, lo que llevó a un fuerte número de bajas y de pérdidas materiales. Tras repeler el contraataque de la junta, las milicias pasaron otra vez al ataque y trataron de penetrar en la línea defensiva de la junta en Peski-Opytnoye-unidad de defensa aérea-Avdeevka.

En términos generales, esta ofensiva fue un fracaso para la milicia: además de sufrir un serio número de bajas, ni siquiera se solucionó el problema de capturar Peski. La milicia tampoco se pudo fortificar en Avdeevka. Así que tras capturar las instalaciones al norte de la pista de aterrizaje del aeropuerto, la milicia pasó gradualmente a acciones defensivas y logró repeler los contraataques de la junta dirigidos a capturar la localidad de Spartak. De forma simultánea a la lucha por Peski y Avdeevka, la milicia comenzó una ofensiva activa en dirección a Debaltsevo, lo que dio lugar a la batalla por Debaltsevo. Esta batalla continuó a lo largo de un mes, desde la tercera semana de enero a la tercera semana de febrero.

Los principales objetivos de esta ofensiva eran los siguientes:

Interceptar la vía M-103 en la zona de Svetlodarsk y rodear al grupo de Debaltsevo

Capturar Debaltsevo y recuperar así el control sobre este nudo del transporte.

La ofensiva de las fuerzas de la República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk se llevó a cabo en varias direcciones. Aunque no se trata del primer intento, esta es la primera operación a gran escala en la que se produce una coordinación seria a nivel operativo entre los ejércitos de las dos Repúblicas Populares. Podemos recordar, por ejemplo, los intentos de coordinación entre las fuerzas de la RPD y la RPL durante el proceso de liquidar la primera caldera del sur y el fracaso de la “contraofensiva de Bolotov” que debía mitigar la complicada situación derivada de la pérdida de la zona de Lisichansk. El enclave de Debaltsevo quedó formado durante la contraofensiva de  la milicia de finales del verano y principios del otoño, cuando fracasó el intento ucraniano de utilizar dicha localidad como trampolín para lanzar ataques con el objetivo de rodear Donetsk tras haber fracasado ya al tratar de tomar Shakhtyorsk, Miusinsk y Krasnyi Luch. El contraataque de la milicia forzó a las fuerzas de la junta a concentrarse en la defensa, abandonando los planes de ataque para tiempos mejores. A partir de septiembre de 2014, Kiev concentró aquí fuerzas preparándose para retomar las operaciones ofensivas utilizando Debaltsevo como lanzadera. Se crearon también puntos fuertes en direcciones sobre las que se esperaba un ataque de las milicias. Pero la configuración del grupo carecía de una estructura defensiva: la junta se preparaba para atacar, pero han sido las medidas de defensa las que han resultado ser insuficientes. Lo más interesante es que ya en el otoño de 2014, al analizar posibles ataques de las milicias, Tymchuk describió Troitskoye y Uglegorsk como puntos más amenazados.

Direcciones en las que la junta esperaba los principales ataques de la milicia en sus previsiones de octubre de 2014.

La agrupación de la junta en la zona de Svetlodarsk y Debaltsevo estaba formada por 9-10.000 personas. Entre ellos, hasta 6-7.000 formaban las unidades de combate. La constitución del grupo no era uniforme: había brigadas completas y unidades separadas del Ejército Ucraniano, batallones territoriales, unidades punitivas como el batallón Donbass, unidades del Ministerio del Interior y del SBU. Las milicias desplegaron 5-6.000 personas en unidades de primera línea. Estas fuerzas también estaban compuestas por una variada colección de unidades: unidades regulares combinadas con unidades cosacas semiautónomas y fuerzas especiales de las estructuras de seguridad de la RPD y la RPL. Las dos últimas emplearon activamente sus reservas en esta zona. Durante la primera fase, las reservas operativas de la junta, formadas por un grupo de tres batallones tácticos, se encontraba destinada en Artyomovsk. Uno de esos grupos fue utilizado en la lucha e Popasnaya, mientras que otro fue destinado a la lucha de Troitskoye y Krasnyi Pakhar.

El objetivo inicial de la ofensiva era rodear a todo el grupo del enemigo de Svetlodarsk y Debaltsevo, así que los esfuerzos iniciales se centraron en un empujón hacia Mironovka, en la vía M-103, a través de Troitskoye y Krasnyi Pakhar. El objetivo principal no era Svetlodarsk, situado al sur de esa carretera, sino los asentamientos adyacentes (Mironovka, Mironovskyi, Luganskoye), cuya captura hacía posible interceptar las comunicaciones de las fuerzas localizadas al sur de Svetlodarsk.

La ofensiva en el cuello de la botella del enclave de Debaltsevo se llevó a cabo desde dos lados. Por el sur y el suroeste, la ofensiva desde Gorlovka se atascó en la lucha en la zona de Dolomitnoye, Travnevoye, y Novoluganskoye, donde las fuerzas ucranianas lograron aguantar. En el curso de la batalla, las fuerzas de las milicias no lograron ningún resultado significativo en esta zona. La ofensiva de la RPL, por el contrario, se desarrolló con mayor éxito. Se atacó Troitskoye y Krasnyi Pakhar, así como Popasnaya, al norte del enclave de Debaltsevo. Además de crear la amenaza de avanzar a través de Popasnaya hacia Artyomovsk, el ataque también tenía que desorientar al enemigo, que no podría determinar entonces desde dónde venía la amenaza, si de la zona de Popasnaya o de Troitskoye. Las fuerzas ucranianas se vieron obligadas a desplegar sus reservas tanto a Popasnaya como a Svetlodarsk. Tras capturar Krasnyi Pakhar y la aproximación a Mironovka, el enemigo finalmente comprendió que el ataque principal iba a centrarse en esa zona, así que comenzó a desplegar sus reservas, haciendo avanzar a un batallón táctico hacia Svetlodarsk.

Tras frenar la ofensiva de las milicias, las fuerzas ucranianas contraatacaron y recuperaron Troitskoye y parte de Krasnyi Pakhar con un ataque de unidades mecanizadas. Comenzó así una fuerte lucha en la zona de Krasnyi Pakhar que ralentizó el desarrollo de la ofensiva hacia la reserva de Mironovsky y que finalmente resultó en el estancamiento de la ofensiva. En esta dura batalla, la milicia logro mantener el control sobre Krasnyi Pakhar, aunque las fuerzas ucranianas lograron mitigar el peligro de que la milicia pudiera avanzar hacia la M-103, con lo que controló así la ofensiva de la milicia a finales de enero.

Las acciones en el perímetro del enclave de Debaltsevo se desarrollaron junto a la ofensiva sobre Mironovka. Aunque con serias dificultades, el ejército de la RPL logró capturar la zona de Sazhnarovka y aproximarse a las colinas numeradas desde las que se puede bombardear la M- 103. La lucha en la zona de Novogrigorovka, el este de Debaltsevo y Chernukhino no dio los resultados esperados en enero. Las defensas ucranianas disponían de una organización defensiva suficientemente robusta y la milicia había sufrido serias bajas en los intentos de atacarla. La primera ofensiva en la zona de Nikishino, Uglegorsk y las Orlovkas tampoco dio resultado.

A finales de enero ya estaba claro que el plan inicial de rodear el grupo de SvetlodarskDebaltsevo no iba a funcionar. El avance de la milicia vino acompañado por un elevado número de bajas y a pesar de ello no se cumplieron los objetivos. Toda la operación estaba en peligro. Las bajas sufridas tanto en la zona de Debaltsevo como en otras zonas hizo necesaria la incorporación de refuerzos de las comandancias de otras zonas alejadas, algunas de ellas incluso de la frontera.

Algunas unidades de la retaguardia de la RPL se negaron a acudir al frente en una continuación de las los conflictos internos entre las autoridades de la RPL el todopoderoso invitado del Don, que comenzaron en agosto. Las fuertes pérdidas en el batallón Agosto, en la unidad de Ratibor, la detención de Biker o la historia de que Almaz resultó herido son muestras de la crisis a la que se enfrentó la milicia durante la ofensiva. Por una parte, se trata de problemas normales cuando una milicia trata de convertirse en un ejército regular en plena batalla, pero por otra parte refleja también los conflictos internos en la RPD y la RPL, que tienen un efecto negativo en la efectividad a la hora de conducir una operación militar. Hubo que pagar con sangre todos esos errores. Además, el enemigo dejó de perdonar algunos de esos errores, que durante el verano e incluso el otoño quedaron sin castigo. Para crédito de las autoridades encargadas de la operación, fueron capaces de ver que el plan no estaba funcionando y rápidamente pasaron al plan B.

Con la lucha por Krasnyi Pakhar y la ofensiva desde el noreste como tapadera, comenzó la preparación para el ataque sobre Uglegorsk. Había batalla en esa zona desde el inicio de la campaña de invierno, pero el poco éxito que la milicia había tenido hasta entonces hizo pensar al comando regional que no había peligro directo en esa zona. Cualquier otro razonamiento haría difícil explicar los hechos que ocurrieron posteriormente. En la práctica no había reservas para el ataque contra Uglegorsk, así que se formó un grupo de asalto con varias unidades: desde los Spetsnaz de las GRU de la RPD hasta pequeños grupos de escuadrones voluntarios de varias unidades que habían estado destinadas en zonas más tranquilas.

Se equipó para la ofensiva a los soldados que llegaban. Todo empezó el 30 de enero. Primero tuvo éxito un ataque con tanques contra el puesto de control que cubría la entrada a Uglegorsk. Tras perder tres vehículos debido a las minas, el personal de tanques de la RPD penetró en las líneas de las defensas enemigas y logró entrar en territorio de Uglegorsk. Para lograr este objetivo, el grupo de asalto conjunto contó con blindados, vehículos de infantería y camiones desplegados a lo largo de los puestos de control capturados hacia la ciudad, donde se entabló la lucha con la guarnición local.

La ciudad en sí no estaba preparada para su defensa. Se da aquí una obvia negligencia por parte del oficial encargado de la defensa de Uglegorsk y del comando regional, que ni siquiera se molestó en prever la situación. A consecuencia de todo ello, el enemigo había sido expulsado a las afueras del sureste de Uglegorsk tras, tan solo, un día de lucha. Mientras tanto, uno de los batallones territoriales que defendía la ciudad acabó rodeado. La apariencia de que existía un gran grupo de fuerzas de la milicia en la ciudad creó una seria amenaza para todo el grupo de Debaltsevo. La visita de Zakharchenko a Uglegorsk también tuvo un efecto desmoralizador en la sociedad ucraniana, ya que la propaganda oficial continuaría diciendo que la ciudad estaba bajo control ucraniano hasta varios días después de que se perdiera. Las imágenes de Zakharchenko siendo entrevistado en Uglegorsk y el reagrupamiento de las fuerzas de asalto de la milicia, por el contrario, hablaban por sí mismas.

La situación en el frente el 5 de febrero

Al día siguiente de lo que en la práctica era la caída de Uglegorsk, el comando regional finalmente se preocupó por la situación en la ciudad y organizó un contraataque utilizando fuerzas del Ejército y unidades del batallón Donbass, que estaban destinadas al oeste de Debaltsevo. El ataque les permitió alcanzar posiciones en las afueras de Uglegorsk y entrar en la ciudad por el sureste, lo que salvó al batallón territorial sitiado, que logró escapar. Es en esta contraofensiva, que algunos en Ucrania se aventuraron a podar “la contraofensiva de Semenchenko”, cuando ocurrió la famosa historia en la que, tras perder a varios de sus hombres, Semenchenko, comandante del batallón Donbass, en un ataque de pánico, corrió a un blindado y huyó al hospital de Artyomovsk pretendiendo estar herido. Mientras se encontraba en el hospital, continuó escribiendo comunicados sobre el frente que nada tenían que ver con la realidad. De esta forma Semenchenko logró arruinar lo que quedaba de su reputación entre los defensores de la junta en tan solo unos días.

Como es conocido, la junta no logró recuperar Uglegorsk (el contraataque fue desastrosamente preparado), lo que tuvo consecuencias. Al repeler los ataques de la junta desde el sureste y al mantener el control sobre Uglegorsk, la milicia comenzó a empujar sus fuerzas hacia el noreste de la ciudad, tratando de acercarse a la carretera M-103 por el sur. Esta dirección de la carretera debía estar controlada por la guarnición de Uglegorsk, que fue trasladada al sureste, por lo que la milicia tenía aquí acceso relativamente sencillo a la carretera, que estaba escasamente protegida.

Tras fortificar Uglegorsk, la milicia comenzó a avanzar por este espacio vacío. Tras la captura de Kalinovka y las colinas adyacentes, no quedaban más obstáculos entre la milicia y la carretera. Mientras tanto, la propia carretera ya era sometida a bombardeos de artillería desde las colinas numeradas en los alrededores de Sanzharovka y desde las posiciones en la zona de Lozovoya, aunque aún era imposible llegar hasta la carretera en sí. Al mismo tiempo que se lograba este éxito en Uglegorsk, las fuerzas de la milicia finalmente lograron expulsar a las fuerzas ucranianas de Nikishino y Redkodub y comenzó a luchar dentro de los límites de Debaltsevo y Chernukhino, donde estaban situados los principales focos de resistencia del grupo de Debaltsevo.

Pese al peligro que conllevaba la situación, el enemigo no tomó las medidas necesarias de desplegar reservas hacia Svetlodarsk y fortificar Logvinovo a tiempo, lo que iba a suponer un error fatal. Pese a los numerosos anuncios de que se había conseguido cerrar la caldera, esta no se formó hasta el 9 de febrero. Había ya cierto cerco operativo con el bombardeo del cuello de la botella, aunque aún era posible el suministro de los grupos de Debaltsevo y Svetlodarsk. Recibieron suministros tanto las unidades del ejército como las unidades de voluntarios.

El 9 de febrero, el grupo de “Olkhon” aparece por la derecha de Logvinovo, donde en la práctica no hay fuerzas enemigas, e intercepta la carretera M-103. Vehículos blindados ucranianos comienzan a ser masacrados en sus intentos de avanzar hacia Logvinovo. Mueren oficiales de alto rango del grupo de Debaltsevo. El comando del grupo rodeado había tenido una semana completa para tomar medidas para evitar el evidente ataque sobre Logvinovo, pero no hicieron nada. Solo estaban ocupadas las colinas adyacentes a Logvinovo, desde donde esperaban que fuera posible establecer un control a fuego sobre el propio Logvinovo y sobre la parte de la carretera cercana a la localidad. Las milicias destinaron rápidamente a los Spetsnaz hacia Logvinovo, que se encontraron con el ataque del grupo ucraniano que trataba de desbloquear la carretera y recuperar la ciudad. En la batalla, parte de las fuerzas ucranianas, incluyendo parte del batallón Donbass, lograron acercarse a las afueras de Logvinovo, donde se libró una durísima batalla en la que los Spetsnaz lograron mantener sus posiciones, utilizando incluso unidades mecanizadas, poco común en los Spetsnaz, para repeler los ataques. Tras perder 18 blindados, el enemigo se retiró de Logvinovo, que estaba ya completamente destrozado a causa del masivo fuego de artillería de los dos primeros días tras ser capturado por la milicia.

A medida que rechazaba los contraataques ucranianos contra Logvinovo, la milicia fue ocupando las colinas adyacentes, estableciendo un mayor control sobre la M-103. Quedaba así completamente cerrada la tapa de la caldera de Debaltsevo, que se extendía desde Uglegorsk hasta Logvinovo. Mientras tanto, la lucha en Novogrigorievka y en las afueras al este de Debaltsevo llevó a la captura de colinas estratégicas al noroeste de Debaltsevo, con lo que el grupo Svetlodarsk-Debaltsevo quedaba definitivamente partido en dos partes y comenzaba la agonía. Para el 11 de febrero, la milicia ya había concentrado suficiente artillería para cubrir la mayor parte de la ruta entre Svetlodarsk y Logvinovo, por lo que las fuerzas ucranianas encontraron problemas incluso para desplegar fuerzas hacia la línea de ataque. Los intentos de desbloqueo fueron rechazados al aproximarse a Logvinovo y ni siquiera la llegada del jefe del Estado Mayor Muzhenko, que dirigió personalmente la operación para rescatar al grupo sitiado, pudo cambiar la catastrófica situación que el Estado Mayor y el comando regional habían causado.

Haber cerrado el cerco antes del encuentro de Minsk resultó de vital importancia, ya que la tozudez de Poroshenko y del Estado Mayor ucraniano, que se negaron a reconocer la existencia de la caldera y buscaron mantener Debaltsevo, derivó en un choque en las negociaciones que, en la práctica, dejó a Debaltsevo al margen de los acuerdos de Minsk. La milicia continuó expulsando al grupo de Debaltsevo, bajo el pretexto de que el estatus de Debaltsevo había quedado por determinar.

De no haber cerrado el cerco a tiempo, habría sido mucho más complicado de hacer y es posible que el enclave de Debaltsevo siguiera existiendo. Evitando así el problema político, la milicia comenzó a liquidar al grupo sitiado.

El plan era simple: impedir que el grupo sitiado pudiera desbloquear el cerco manteniendo la zona de Logvinovo y las colinas adyacentes mientras se atacaba Debaltsevo y Chernukhino directamente a la vez que se trataba de apretar a las fuerzas ucranianas al sur y suroeste de la caldera hacia el bastión ucraniano cerca de Olkhovatka. El plan funcionó como se esperaba con respecto a mantener la tapa de la caldera, pero la situación en Debaltsevo y Chernukhino resultó más complicada: hubo que romper las defensas ucranianas con dificultad y capturar esas localidades de forma gradual. Al no poder resistir durante mucho más tiempo sin posibilidad de recibir suministros, los oficiales que aún se mantenían en la caldera (una parte de los comandantes ya habían huido a Artyomovsk y Svetlodarsk entre el 9 y el 11 de febrero, algunos de los cuales murieron en el intento) comenzaron a trabajar en las formas de salvar a las tropas sitiadas

No se podía contar con una retirada centralizada ni con la ayuda desde Svetlodarsk: Debaltsevo había sido declarado el Stalingrado ucraniano y base de apoyo que debía convertirse en otro aeropuerto de Donetsk. Pero los oficiales de la junta no tenían intención de convertirse en ciborgs, especialmente en ciborgs muertos, por lo que comenzaron a planificar a huida por su cuenta. El comandante de la 128ª brigada, tomó la decisión por su cuenta, haciéndose responsable de ella. Finalmente, parte de las tropas cercadas lograron escapar por loso campos y las carreteras secundarias al norte de Logvinovo, abandonando hasta 300 vehículos de todo tipo en la caldera (tanques, blindados, sistemas de artillería, MLRS, camiones, etc.). Alrededor de 500 soldados no pudieron escapar tras abandonar sus posiciones. Algunos de ellos siguen atrapados. Alrededor de otros 500 fueron capturados como prisioneros de guerra.

La tapa de la caldera. La carretera entre Debaltsevo y Nizhnyaya Lozovaya, a lo largo de la cual trataron de huir los restos del grupo de Debaltsevo, se observa claramente en este mapa. Fueron sometidos a los bombardeos d artillería desde las colinas numeradas y desde Logvinovo.

El número total de bajas en la lucha por Debaltsevo y las áreas adyacentes puede llegar a 1500, de los que 900-1100 se habrían producido en la zona de Logvinovo, Nizhnyaya Lozovaya, Sanzharovka, Dolomitnoye, Mironovka, Krasnyi Pakhar, y Troitskoye. En total, la junta ha podido perder entre 2400-2600 soldados entre muertos y desaparecidos en la batalla por el enclave de Debaltsevo (el número de bajas puede ser más bajo si los soldados siguen escondidos en alguna zona de lo que fuera la caldera de Debaltsevo), unos 4500 heridos y 650 capturados.

La milicia ha perdido entre 700-800 soldados, mientras que entre 2000-2500 han resultado heridos. La mayor parte de las pérdidas irreparables de ambas partes se deben al fuego de artillería. Si en la zona del aeropuerto la junta estaba por encima de la milicia en número de bajas, las pérdidas fueron similares en la zona de Debaltsevo hasta la primera semana de febrero. Solo cuando la milicia comenzó a liquidar al grupo cercado las pérdidas de personal y de material de la junta comenzaron a superar claramente a las de la milicia. De no haber sido por la iniciativa de algunos comandantes ucranianos, que dirigieron la huida de algunos de sus soldados (a pesar de la criminal pasividad del Estado Mayor y del comando regional), el número de bajas habría sido muy superior. Los soldados que huyeron pudieron hacerlo debido a que parte del terreno entre Logvinovo y Novogrigorovka únicamente estaban controlados a base de fuego, por lo que parte de las tropas en retirada fueron capaces de atravesarlo, otros muchos siguen tendidos en esos campos. En general, la tapa de la caldera era menos férrea y más flexible que en el caso de Ilovaysk, donde un intento de huida terminó de forma mucho más trágica para las tropas sitiadas.

Tras la batalla por Debaltsevo, el grupo ucraniano estacionado en la ciudad fue liquidado. Había quedado parcialmente destruido y las unidades que escaparon de la caldera no estarán listas para el combate a corto plazo. Además, gran parte de su material se ha perdido, igual que también se han perdido grandes cantidades de munición y herramientas.

Como resultado de la lucha se ha creado el saliente de Svetlodarsk, que ahora está a riesgo de quedar rodeado debido a posibles ataques desde el lado de Troitskoye, Krasnyi Pakhar y Dolomitnoye. La configuración del frente abre una posibilidad para la milicia si la acción militar se reanuda, ya que es posible volver a intentar cercar Svetlodarsk por el norte (hasta 3-4000 soldados ucranianos podrían quedar sitiados), esta vez partiendo de una situación más ventajosa.

Como es natural, no podemos dejar de hablar del voentorg y del viento del norte. El voentorg ha estado muy activo durante la campaña de invierno, aportando suministros de munición y combustible necesarios para la acción militar, aunque el aumento de la escala de la acción militar y el elevado consumo de munición y combustible han causado ciertos problemas con el suministro para algunas unidades en el frente, por lo que aún queda mucho trabajo por hacer en este sentido. Pese a los anuncios de la junta, que afirma estar luchando contra el ejército ruso en lugar de contra la milicia, el viento del norte no se ha levantado, aunque se esperaba que las acciones de la milicia recibieran mayor apoyo en la campaña de enero que en la de agosto de 2014. Así que, hablando de la campaña de invierno, podemos afirmar que se trató principalmente de un choque entre la milicia y el Ejército Ucraniano.

El segundo aspecto de la guerra, asociado a la confrontación encubierta entre Rusia y Estados Unidos en Ucrania siguió en la sombra en esta campaña, lo que no satisface completamente a Estados Unidos, como han mostrado algunos representantes estadounidenses. Estados Unidos preferiría hacer de esta confrontación algo más directo, lo que Rusia trata de evitar a toda costa. Rusia ha ganado la campaña de información, ya que en más de un mes de lucha, la junta no ha podido demostrar que ha luchado contra el ejército ruso. Estados Unidos tampoco ha podido aportar demasiados argumentos. Y es precisamente la derrota en el componente informativo de la batalla por Debaltsevo la que ha provocado una serie de medidas de censura y limitación contra la prensa rusa en Ucrania y la creación de las “fuerzas de información”. La junta trata de mitigar las consecuencias de su derrota, que igual que en el frente, han llevado al colapso de sus dos mitos más recientes: los ciborgs y el Stalingrado ucraniano.

A mediados de febrero, ya estaba clara la respuesta a si se trataba de una base de operaciones o una caldera.

Con la captura de Debaltsevo la milicia obtuvo el control sobre el principal nudo de transportes, que permitirá maniobrar con mayor facilidad a las tropas y liberará a un número significativo de fuerzas para operaciones en la zona de Svetlodarsk, Popasnaya y Gorlovka. Los trofeos capturados permitirán compensar las pérdidas de material y equipamiento que la milicia ha sufrido en este mes y medio de lucha.

La derrota de Debaltsevo culmina la campaña de inverno, que ha concluido con éxito para la milicia. Los intentos de la junta de iniciar una ofensiva quedaron bloqueados. Mientras tanto, la milicia ha conseguido solucionar dos tareas operativas importantes en estas seis semanas de lucha: se ha conseguido capturar completamente el aeropuerto de Donetsk y se ha eliminado el enclave de Debaltsevo. Se puede decir con confianza que la operación ha tenido éxito, aunque no se puede olvidar tampoco el fracaso de la ofensiva en Krymskoye, Avdeevka y Peski. El enemigo se resistió con fiereza y no se pudo obtener éxito alguno en esas zonas donde el enemigo no cometió errores evidentes. La milicia supo aprovechar con éxito los errores del comando ucraniano en la zona del aeropuerto, Uglegorsk y Debaltsevo, lo que dio lugar a los resultados positivos que hacen olvidar los problemas tácticos de finales de enero.

Analizando los resultados de esta campaña, se puede decir sin temor a equivocarse que, pese a los continuos problemas estructurales y políticos, la milicia ya es, a todos los efectos, un ejército capaz de enfrentarse en una ofensiva a gran escala a un ejército regular con varios meses de experiencia. Por supuesto, no todo ha salido bien y algunas bajas pudieron haberse evitado, pero hay que reconocer al comando y a los soldados de la milicia que, en unas condiciones extremadamente duras, han sido capaces de llevar a cabo una difícil campaña y de ganarla.

(Agradecemos a la magnífica publicación de obligada referencia Slaviangrad, la traducción de este informe sobre la batalla de Debaltsevo, hasta ahora, posiblemente, el episodio bélico más importante ocurrido en suelo europeo desde el final de la Segunda Guerra Mundial)

http://www.elespiadigital.com/images/stories/Documentos4/Debaltsevo.pdf

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Publicado por

deparlamipueblo

Activista social y político que reside en Parla (Madrid).

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