El Capitalismo como enfermedad

Es complicado explicar en toda su profundidad y amplitud, cualquier idea que afecte a las personas y explicarlo de forma que todos interpreten de la misma forma lo que quieres exponer. Para esto sería necesario que todos tuviéramos, para hacer nuestro propio análisis, los mismos datos y priorizar las mismas variables que afectan al hecho concreto que se quiere analizar. El Capital de Marx, tiene diferentes interpretaciones dependiendo de quien lo lea, unos afirman que esta obra es un estudio sobre la economía capitalista y sin embargo otros piensan que es una obra filosófica. El intentar explicar un pensamiento una idea o un hecho en toda su amplitud, es un trabajo complicado, sobre todo si no tienes los conocimientos necesarios para abordar este tema. En este caso un tema donde los conocimientos médicos son necesarios, como una parte más del problema (recomiendo sobre este tema el artículo de Concepción Cruz Rojas “Por qué enfermamos” y el estudio de Ángeles Maestro sobre el aumento de los suicidios). Por lo tanto mi intención es abordarlo desde un punto de vista social. Todas las ideas que podamos tener sobre este o cualquier tema que nos afecte e intentemos comprender, parten en principio, de nuestra propia experiencia o de la experiencia de otros expuestas en textos, es decir en la experiencia y evolución de las sociedades provocada por los seres humanos en sus relaciones.

No pude asistir al acto de Red Roja sobre “Salud mental y capitalismo”. Pero escuche el audio de dicho acto. Se tocaron varios aspectos de este problema, desde la influencia de la sociedad, desde los intereses capitalistas de la industria farmacéutica, se planteó la culpabilidad del trabajo enajenado como causante de esta situación en la sociedad actual. Después de escuchar el audio, surgen preguntas que se quedan en el aire. ¿El capitalismo hace enfermar a las personas? ¿De qué forma? ¿Es un mecanismo dentro del capitalismo o es todo el sistema en su conjunto?

Todas las personas tenemos necesidades vitales. Dos son fundamentales. La primera es la protección de la propia vida y la de sus seres queridos. La segunda es crecer hacia su máximo desarrollo, es decir hacia la humanización del ser.

Engels, en su escrito de “El papel del trabajo en el proceso de transformación del mono en hombre”, explica perfectamente, como se da la evolución histórica del primitivismo a la sociedad actual. Muy interesante para esta opinión que expongo, es saber que este texto estaba pensado como parte de otro que nunca se publicó, con el título de “Tres formas fundamentales de esclavización”.

En este texto Engels, pone el punto y aparte de dicha evolución, cuando el mono descubre, por la necesidad, la herramienta que le permite cortar la carne, y esto fue posible por la evolución de la mano desde una simple extremidad utilizada para desplazarse a descubrir otras utilidades de esta, como la función de alimentarse recolectando frutos. En este largo proceso, es cuando empezamos a dejar de ser animales y empieza el camino hacia la humanización.

Este descubrimiento de la funcionalidad de la mano, implica un paso fundamental en la conciencia del mono, va descubriendo las posibilidades que tiene esta extremidad, y lo más importante, va modificando sus pensamientos en función de una práctica. Esto le permite orientar esta práctica hacia un fin.

En este proceso de aprendizaje, se establecen ya desde el principio las relaciones sociales necesarias, en principio muy básicas pero ampliándose poco apoco.

A partir de estas relaciones hace otro descubrimiento fundamental, descubre que nuestra vida es finita, y aprende lo que es pasado presente y futuro. Esto es importante pues con este descubrimiento, es capaz de razonar lo que su práctica pasada le enseño y lo que pretende hacer en el futuro. En todo este proceso, el objetivo consciente o inconsciente es alcanzar la plena humanidad, es decir conocerse así mismo, objetivarse para llegar al ser humano.

La forma que tiene de objetivarse, es por medio del trabajo (praxis), aprende a modificar la naturaleza en base a sus necesidades, pero esta modificación de la naturaleza, también provoca cambios en su ser íntimo (conciencia), adquiere conocimiento y el trabajo orientado a un fin, es parte de su crecimiento como ser humano. Por lo tanto este trabajo podemos considerarlo como un trabajo creativo (unión de la praxis y la conciencia), desde el punto de vista, que no solo modifica la naturaleza y crea objetos por su valor de uso, sino que también crea arte por la necesidad de explicarse el mundo que le rodea.

Todo este proceso histórico desde lo animal a lo humano, avanza a trompicones. Siempre encaminado hacia la humanización. Nos humanizamos por media de la creación, del trabajo creativo, nos conocemos por medio de la experiencia práctica, asimilada y sacada a la luz por medio de nuestro hacer creativo. En nuestra “Odisea”, “el sujeto, (individuo, espíritu, colectividad), debe peregrinar por el mundo y conocerlo para conocerse así mismo. El sujeto solo conoce el mundo en cuanto que interviene activamente en él y solo mediante una activa transformación del mundo se reconoce a sí mismo, cuando vuelve ya no es el mismo.”(Dialéctica de lo concreto, Karel Kosík).

La Edad Clásica, tenía sus esclavos, la Edad Media en su época feudal a sus siervos desde aproximadamente el siglo XIV y con el crecimiento de las ciudades con artesanos y la creación de las manufacturas y su necesidad de mano de obra, comienza el proceso de acumulación de capital, empieza el capitalismo y la burguesía se hace con el control político, militar y económico en detrimento de la nobleza. Este periodo es explicado de forma magistral y clara por Carlos Marx en el tomo I del Capital con lo que fue la acumulación originaria.

Pero si el trabajo creativo nos hace avanzar como seres humanos, el trabajo esclavo del capitalismo nos reduce a simples objetos productivos, a la animalidad.

Como decía más arriba, en el capitalismo el trabajo es esclavo. Marx en su relato de la acumulación originaria nos demuestra como de una servidumbre se pasa a un trabajo asalariado que mantiene la dependencia hacia el señor, “Los caballeros de la industria han suplantado a los caballeros de la espada” y demuestra que lo que supuestamente es una relación entre iguales en realidad es una relación necesaria para la acumulación del capital y basada en la explotación de las personas.

Si Engels escribió El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre en el año 1876, es posible que basándose en la Acumulación Originaria que Marx escrito casi diez años antes, pensara en que la tercera forma de esclavitud después del esclavismo y la servidumbre es el trabajo asalariado.

Hay algunas referencias de Marx en esta parte del Tomo I del Capital a la relación entre libertad y salud, en ella hay una cita de Bacon argumentando es contra de la expulsión de los campesinos de sus tierras.

Argumenta Bacon” Era de una maravillosa importancia para la potencia y poder viril del reino, tener granjas numerosas para mantener cómodamente a hombres sólidos y hábiles…….”

Más adelante en la misma cita “Que la fuerza principal de un ejército reside en la infantería o gente de a pie. Pero para formar una buena infantería se necesita gente que no hayan sido educadas en las necesidades o en la condición servil, sino en la libertad y con cierto bienestar” (The Reing of Henry VII). Lo que por lo contrario, precisa el orden de producción capitalista era la condición servil de las masas, Marx.

En esta cita tenemos ya una relación clara entre libertad y bienestar con un tipo de persona no solamente apta para la guerra sino capaz de enfrentarse a su proceso de crecimiento como persona en la paz.

Si hemos considerado la praxis (trabajo) como parte fundamental del crecimiento de la persona, ¿en qué momento el trabajador puede ejercer su libertad? Marx relaciona el problema de la libertad con la reducción del tiempo de trabajo, es decir con la creación de tiempo libre, establece la relación entre tiempo de trabajo y tiempo libre, pero el tiempo libre no como tiempo de ocio, pues este es parte de tiempo histórico, tiempo enajenado y especifica que el tiempo libre como nueva forma de vida cualitativamente diferente, supone no solamente una reducción de jornada sino también una sociedad libre. Por lo tanto ¿Vivimos en una sociedad enferma? ¿Estamos todos enfermos?

Si vivimos en una sociedad enferma que produce individuos enfermos, sería necesario por nuestra salud y por una vida mejor, romper con esta sociedad y avanzar hacia otra más sana.

Esto es una cuestión de pura lógica, pero de difícil concreción. Para poder cambiar las cosas primero tenemos que conocerlas. Pero vivimos en una realidad aparente, en el mundo de la pseudoconcreción, término que Karel Kosik lo define como “un mundo de claroscuro de verdad y engaño. Su elemento propio es el doble sentido”. ¿Como podemos conocer la realidad?

La dialéctica nos propone como forma de conocer la realidad, no solo hacer un esfuerzo sino también dar un rodeo, y define la realidad no como algo acabado y eterno sino como un proceso en continuo movimiento. Las personas en el mundo aparente en el que vivimos, nos adaptamos a él y convivimos dentro de una práctica utilitaria, sin conocer su esencia, la dialéctica distingue entre fenómeno( apariencia) y esencia.

Puesto que el hombre no puede conocer directamente la realidad y no posee la facultad de penetrar en la cosa de forma directa, tenemos la necesidad de penetrar dando un rodeo. El conocimiento no es la contemplación del fenómeno o del mundo, este se basa en la práctica humana, solo conocemos la realidad cuando creamos la realidad y solo podemos transformarla en la medida que la creamos.

En consecuencia la destrucción del mundo de la pseudoconcreción, se efectúa como 1º critica revolucionaria de la praxis de la humanidad, que coincide con el devenir humano del hombre con el proceso de “humanización del hombre” cuyas etapas claves son las revoluciones sociales 2º el pensamiento dialectico, que disuelve el mundo fetichizado de las apariencias para llegar a la realidad y a la cosa misma3º la realización de la verdad y la creación de la realidad humana en el proceso ontogénico, ya que para cada individuo humano el mundo de la verdad es al mismo tiempo, su propia creación espiritual como individuo histórico-social. Cada individuo debe- personalmente y sin que nadie pueda sustituirle- formarse una cultura y vivir su vida. Karel Kosik.

En consecuencia, vivimos en una sociedad enferma, en la cual nunca seremos personas sanas salvo que participemos en la creación de otra sociedad donde el tiempo de trabajo y el tiempo libre sea una relación lo menos contradictoria posible, es decir en una sociedad libre, donde este tiempo sea considerado como de crecimiento personal y que este a su vez sea parte del crecimiento de la sociedad.

En el capitalismo la salud es parte del conocimiento de la realidad social y este implica la necesidad de transformación de esta sociedad de forma revolucionaria (praxis revolucionaria). Pero para enfrentar esta tarea es necesaria la creación colectiva de formas de organización que permitan golpear con más fuerza al sistema que nos esclaviza y detiene nuestro devenir hacia la salud y la libertad, es decir hacia el comunismo.

Alberto Dávila

http://redroja.net/index.php/noticias-red-roja/opinion/3907-el-capitalismo-como-enfermedad

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Publicado por

deparlamipueblo

Activista social y político que reside en Parla (Madrid).

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