El PSOE, clave de bóveda de la dominación. A 30 años del Referéndum de la OTAN

 

Parte I. De la Dictadura de Primo de Rivera a las elecciones de 1982

El próximo 12 de marzo hará 30 años de la votación en el Referéndum sobre la permanencia del Estado español en la OTAN. Un ajustado resultado a favor del SI permitió que la Península Ibérica y sus archipiélagos se hayan convertido en instrumentos privilegiados de la estrategia imperialista euro-estadounidense en una escalada bélica sin precedentes desde el final de la II Guerra Mundial.

Cuando el ruido de los bombardeos se escucha cada vez más cerca, cuando en medio de criminales políticas de “austeridad” aumentan los gastos en Defensa y Seguridad al tiempo que se avanza en la jibarización de las pocas libertades que quedaban, en definitiva cuando guerra y fascismo vuelven a conformar las políticas de un capitalismo en crisis sistémica, es imprescindible tener bien identificados los hechos y sus responsables.

El impasse político que ha sucedido a las elecciones del 20 de diciembre abre fundamentalmente dos posibilidades de gobierno en el Estado y en ambas aparece el PSOE. Una de ellas sería un “pacto de izquierdas” del PSOE con Podemos y otras fuerzas políticas. Esta opción es vista con esperanza por los sectores populares frente a la temida y más probable coalición PP-Ciudadanos-PSOE. En este artículo pretendo refrescar la memoria acerca de la abyecta trayectoria de la dirección del que fue el primer partido político de la clase obrera en temas cruciales para el escenario de guerra que se abre ante nosotros.

La deriva política de Podemos hacia la indefinición política, extirpando cualquier propuesta rupturista de su discurso y de su programa, así como la de IU, ha sido analizada en otros trabajos. Sin embargo estimo que es necesario insistir en la caracterización del PSOE como partido que – en mucha mayor medida que el PP – siempre ha sido la clave de bóveda para garantizar que para las clases dominantes todo siguiera atado y bien atado.

La confirmación de la integración en la OTAN y la entrada en la CEE, ambos hechos sucedidos en 1986, constituyen para muchos analistas el fin de la Transición. La consumación de la incorporación de España en las estructuras claves del “Bloque Occidental” culminaba la derrota infligida por las clases dominantes de la Dictadura – a las que se sumaba una nueva burguesía surgida de las privatizaciones del PSOE – a una clase obrera que pudo amenazar con convertir el final del franquismo en un proceso con tintes revolucionarios tanto o más serios que los que alumbró la “Revolución de los Claveles” en 1974.

Los elementos claves de este proceso denominado como Transición, y justamente ensalzado por todos los poderes establecidos, fueron la complicidad del PCE1– que controlaba los resortes fundamentales del movimiento obrero y popular – y la recreación del PSOE.

En 1979 el PSOE conmemoraba el centenario de su fundación con el curioso lema “100 años de honradez”. A un observador desinformado de la época le hubiera extrañado que tras una durísima dictadura, un partido “socialista y obrero” exhiba como hecho identificatorio el que sus dirigentes no hubieran metido la mano en la bolsa pública2, cuando obviamente no habían participado en gobierno alguno desde la II República La sabiduría socarrona de una clase obrera que se había forjado en la dura lucha contra la Dictadura sobre la hegemonía comunista, iba a arrojar luz y completar tan escueto lema: “100 años de honradez…y 40 de vacaciones”

Y es que efectivamente el partido de Pablo Iglesias creado, como otras organizaciones socialistas, al calor de la Comuna de París – primer intento de “asaltar los cielos” – y de raíces genuinamente marxistas, estuvo desaparecido durante las cuatro décadas de la Dictadura. Sobre esa ausencia casi absoluta del PSOE y la UGT de las duras luchas obreras y populares, que fueron minando el Régimen y confiriendo a la oposición una fuerte identidad de clase, se fue edificando el relato mistificado de la Transición. La historia oficial escrita una vez más al servicio de las clases dominantes – y cuyo máximo exponente “de masas” fue la serie de TVE “La Transición española”3 – ha sido edificada sobre la infravaloración del movimiento obrero más potente y estructurado de Europa occidental que además incorporaba a sus luchas concretas objetivos políticos como “Libertad, Amnistía y Derecho de Autodeterminación de los Pueblos”

La contradictoria historia del PSOE tuvo otros episodios anteriores en los que sus principales dirigentes protagonizaron oscuros episodios de colaboración, no sólo de clase, sino con las dos dictaduras que ocuparon la historia de buena parte del siglo XX.

Entre 1923 y 1930, en un periodo marcado por la victoria de la revolución soviética y el auge del fascismo, dos de sus más destacados líderes – Julián Besteiro y Largo Caballero – colaboraron estrechamente con la Dictadura de Primo de Rivera apoyada por la Monarquía y por la Iglesia, contribuyendo decisivamente a legitimarla; el primero teorizó la conveniencia de participar de sus instituciones y el segundo llegó a formar parte del Consejo de Estado. Todo ello mientras se suspendía la Constitución, se disolvían los ayuntamientos y se intervenía la Mancomunidad de Cataluña, se extendían los somatenes al medio urbano y a todas las provincias, y se declaraba el estado de guerra. Al tiempo que el PSOE – mediante el control de UGT – aseguraba la “paz social” y se integraba en el “Consejo del Trabajo”, la represión más dura se cernía sobre la otra gran fuerza obrera, la CNT, y sobre el PCE, creado en 1920

.En marzo de 1939, un sector del PSOE encabezado por Julián Besteiro5, ejecutó junto al cenetista Cipriano Mera y al coronel Segismundo Casado el golpe de Estado contra el gobierno del también socialista Juan Negrín, entregando Madrid a los fascistas6. La ignominia de esta traición que abrió las puertas al exterminio de cientos de miles de hombres y mujeres, mientras se justificaba para “acabar con el sufrimiento de la guerra” y por el compromiso de Franco de “respetar la vida de los vencidos” es uno de los hechos que más celosamente oculta la historiografía oficial7.

Los 40 años de “vacaciones” no fueron óbice para que el PSOE desempeñara un papel clave en la Transición. Su escasísima presencia en los movimientos de lucha contra la Dictadura – o precisamente por ello – no le impidió protagonizar episodios como el que documenta Joan Garcés8, citando un informe del embajador de EE.UU. en Madrid al Departamento de Estado. El gobierno norteamericano planeaba minuciosamente el postfranquismo con un mensaje claro: “antes de que Franco deje de mandar deben hacerse preparativos para asegurar que España continúa bajo un gobierno fuertemente pro-occidental”. Joan Garcés relata así las relaciones de dirigentes socialistas con la embajada de Washington en Madrid, citando los informes oficiales correspondientes dirigidos al Departamento de Estado: “Algunos ofrecimientos a colaborar en éstos planes llegaron espontáneamente a los servicios de EE.UU., como el de Carlos Zayas Mariátegui de la Agrupación Socialista Universitaria -ASU- o los “socialistas del interior” (en disidencia con la fracción del PSOE asentada en Toulouse, Francia), quien aparece informando asiduamente a la Embajada sobre personas de sensibilidad socialista suceptibles de sumarse a combatir al Partido Comunista si recibieran los apoyos materiales que buscaban. Zayas señalaba, entre otros, a Joan Raventós Carner en Barcelona, a Jose Federico de Carvajal y a Mariano Rubio Jiménez en Madrid …”. El mismo autor da cuenta de que “durante el postfranquismo, Felipe González sentó a Zayas en el Parlamento, a J. Raventós le hizo embajador en Francia, a F. de Carvajal, presidente del Senado y a Mariano Rubio, gobernador del Banco de España, ..”.

En 1974 se vivía un auge del movimiento popular marcado por las luchas victoriosas de liberación nacional que iban a tener sus máximos exponentes en la derrota de EE.UU. por el pueblo vietnamita y en el fortalecimiento de la izquierda latinoamericana. En Europa se reflejaba en la revolución portuguesa del 25 de abril, en el resurgir de la izquierda griega tras la derrota en referéndum de la monarquía fascista que había apoyado la “dictadura de los coroneles” auspiciada por EE.UU.9 y en las potentes luchas obreras y estudiantiles en Francia, Italia y Alemania. En el Estado español, mientras Franco comenzaba su agonía física, la descomposición del régimen se aceleraba en la misma medida que se fortalecía la lucha obrera y popular.

Existe abundante documentación que acredita cómo las cancillerías de Francia y la República Federal Alemana trabajaron coordinadamente con EE.UU. precisamente en la dirección que los dirigentes del PSOE habían propuesto algunos años antes al Embajador USA en Madrid: apoyar económica, mediática y organizativamente a un partido socialista capaz de neutralizar la hegemonía comunista tras la muerte de Franco.. En 1984, responsables de la fabrica de armas Flick declaraban ante una comisión del Bundestag haber financiando al PSOE; aún en 1992 se informaba al Parlamento alemán de que la fundación Ebert, ligada al SPD, continuaba haciéndolo10.

Cuando pregunté por todo esto a Pablo Castellano, ex dirigente del PSOE y diputado de Izquierda Unida en varias legislaturas, además de certificar el rigor y la veracidad del trabajo de Garcés, añadió esto: “Antes del Congreso de Suresnes, se hablaba de Nicolás Redondo – secretario general entonces de la UGT , de Felipe González y del propio Pablo Castellano como posibles candidatos a la secretaría general del PSOE. Un mes antes, todo el mundo supo que el Pentágono se había decidido por Felipe González”.

Otro de los documentos claves para establecer el código genético del PSOE como instrumento del imperialismo es el libro de Alfredo Grimaldos: “La CIA en España” (2006). En él se amplían los testimonios ofrecidos por Garcés al respecto y se recogen las declaraciones como las del ex agente de la CIA Philip Agee a la revista Zona Cero en marzo de 1987: ”Dentro del «Programa Democracia”elaborado por la Agencia, se cuida con especial atención a las fundaciones de los partidos políticos alemanes, principalmente a la Friedrich Ebert Stiftung del Partido Socialdemócrata y la Konrad Adenauer Stiftung de los democristianos. Estas fundaciones habían sido establecidas por los partidos alemanes en los años cincuenta y se utilizaron para canalizar el dinero de la CIA hacia esas organizaciones, como parte de las operaciones de«construcción de la democracia», tras la Segunda Guerra Mundial. Después, en los sesenta, las fundaciones alemanas empezaron a apoyar a los partidos hermanos y a otras organizaciones en el exterior y crearon nuevos canales para el dinero de la CIA. Hacia 1980, las fundaciones alemanas tienen programas en funcionamiento en unos sesenta países y están gastando cerca de 150 millones de dólares. Operan en un secreto casi total”. (…) “Las operaciones de la Friedrich Ebert Stiftung (Fundación del SPD), fascinan a los norteamericanos, especialmente sus programas de formación y las subvenciones que hicieron llegar a los socialdemócratas de Grecia, España y Portugal, poco antes de que cayeran las dictaduras en esos países e inmediatamente después»11

Tras el decisivo papel jugado por el Partido Socialista Portugués de Mario Soares – repetidamente acusado de estar en nómina de la CIA – para yugular la Revolución de los Claveles, tuvo lugar el tormentoso XXVIII Congreso del PSOE en mayo de 1979. En él, el Secretario General Felipe González quedó en minoría con su tesis que propugnaba el abandono del marxismo, resultado que no aceptó y dimitió de su cargo.

Una de las voces que se alzaron en apoyo de las tesis de González fue “el viejo profesor” Tierno Galván, de formación marxista, fundador del Partido Socialista Popular12 y recién elegido alcalde de Madrid. Sus argumentos fueron así de sutiles: si no se hace sí “mañana mismo los alemanes cortan la financiación del partido, [y] en unos días más los tanques ocupan las calles de Madrid”.

El partido quedó a cargo de una gestora presidida – curiosamente – por el ya citado candidato a colaborar con EE.UU. a cambio de sus tareas anticomunistas Jose Federico de Carvajal. Tres meses después y tras los arreglos correspondientes las aguas volvieron a su cauce. Se celebró un nuevo Congreso que aceptó la propuesta de González y este regresó a la Secretaría General.

El camino para ser considerado por el imperialismo euro-estadounidense como “uno de los nuestros” estaba abierto.

Artículo escrito para la revista Espineta y Caragolins
Enero de 2016
Continuará.

2ª parte: Del “OTAN de entrada NO” al Escudo Antimisiles de Zapatero

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Notas

1. El papel del PCE y de CC.OO. ha sido analizado por mi, entre otros, en estos trabajoshttp://www.lahaine.org/est_espanol.php/la_fuerza_de_la_memoria_y_el_poder_const, http://www.lahaine.org/est_espanol.php/el-hundimiento-del-engranaje-de

2. Treinta y seis años más tarde, precisamente eso mismo – ser o no corrupto – bastaría para definir el debate político en una campaña electoral.

3. file:///home/nines/Descargas/243171-326147-1-PB%20(1).pdf

4. El golpe de Estado de Primo de Rivera, con el decidido apoyo de Alfonso XIII, fue respondido con la convocatoria de una huelga general por UGT y CNT, que no tuvo el suficiente respaldo. Ambos sindicatos fueron ilegalizados, así como el embrionario PCE, sus dirigentes encarcelados al tiempo que la durísima represión – incluidos los asesinatos – se abatía sobre la clase obrera.

5. Según informa Joan Garcés, en su trascendental libro “Soberanos e intervenidos” (1996), pág 156, no sólo Jualián Besteiro, sino también Indalecio Prieto y Largo Caballero apoyaron el Golpe del coronel Casado.

6. http://marquetalia.org/2013/12/10/traicion-la-republica-3-el-golpe-de-estado-de-casado/

7. Afortunadamente, historiadores de la talla de Ángel Viñas y Fernando Hernández , han reconstruido con un apoyo documental abrumador, la ignominia de los traidores y de potencias como Francia y Gran Bretaña, y la dignidad del gobierno Negrín apoyado por el PCE. Como demuestran exhaustivamente su objetivo prioritario era, no tanto esperar a la internacionalización del conflicto con el desencadenamiento de la II Guerra Mundial, sino sacar de España a decenas de miles de dirigentes sindicales y políticos que sin duda iban a caer asesinados por Franco. “El desplome de la República” (2009).

8. Garcés, J. (2009). “Soberanos e Intervenidos”. Pág 161

9. El rey Constantino, hermano de la ex reina Sofía, fue expulsado de Grecia. Aún así vendió en Londres el tesoro real, patrimonio público, en 14 millones de euroshttp://www.mundiario.com/articulo/politica/griegos-no-olvidan-expolio-familia-constantino-saco-pais-tesoro-real-y-vendio-londres-142-millones-euros/20140309142223015995.html

10. Ibid. Pág. XX

11. Grimaldos, A. (2006) “La CIA en España”. Pág 150

12. El PSP, junto al PCE y otros partidos, formó parte de la Junta Democrática que abogaba por la ruptura con la Dictadura. Tras el éxito electoral del PSOE en 1977, sus exiguos resultados (6 diputados) y la marginación por parte del primero de sus dirigentes, el PSP se integra en el PSOE en 1978.

Red Roja

El PSOE y el Referéndum de la OTAN: historia de una extorsión

La dependencia directa del poder por parte de los grandes medios de comunicación públicos y privados, tuvo un antes y un después en el referéndum de la OTAN

OTAN, de entrada NO

Adolfo Suarez dimitió como Presidente del Gobierno el 23 de enero de 1981, incapacitado para soportar la presión ejercida por la mayoría de su Partido – y por EE.UU. – para que decidiera de forma inmediata la integración del Estado español en la OTAN. El objetivo era colocar al más que probable siguiente gobierno del PSOE ante los hechos consumados.

El intento de Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 sirvió por encima de todo como puesta en escena de la amenaza del terror fascista; por si alguien se había olvidado. Pero tuvo también inquietantes ramificaciones. La más destacada es la preparación de un gobierno de concentración nacional presidido por el general Armada en el que participarían todas las fuerzas políticas parlamentarias, incluidos el PSOE y el PCE. Es obvio que los dirigentes implicados conocían con anterioridad la intentona golpista y dejaron hacer; precisamente porque la misma debía preparar el terreno para que ellos aportaran su “solución”. Como es bien sabido, los diversos escenarios contaban con el beneplácito del Rey y eran conocidos previamente por la Embajada de EE.UU. quien se apresuró a declarar la intentona golpista como “asunto interno”1. Como demuestra Joan Garcés en Soberanos e intervenidos, a partir de documentos incontestables, Tejero y Milans del Bosch fueron simples marionetas de intereses mucho más poderosos2. El 30 de mayo de 1982, el gobierno de Calvo Sotelo apoyado por una mayoría parlamentaria que tenía los días contados y con una opinión pública claramente opuesta, formalizó el ingreso en la OTAN.

Tabla 1. Evolución de la actitud de la opinión pública ante el ingreso en la OTAN

La posición política del PSOE en relación con la OTAN desde los primeros años de la Transición hasta su acceso al gobierno en 1982 fue, no sólo contraria al ingreso en la OTAN, sino de neutralidad activa, como defendía entre otros, el Primer Ministro sueco Olof Palme. Propugnaba la disolución de los bloques militares, la desnuclearización del Mediterráneo y el desmantelamiento de todas las Bases militares norteamericanas. Se alineaba así con el resto de fuerzas de izquierda del Estado, modificando radicalmente su anterior posición favorable al ingreso en la Alianza adoptada por el PSOE en el exilio en 1949.

La victoria electoral por mayoría absoluta en octubre de 1982 tuvo lugar bajo el slogan central “OTAN, de entrada NO”, pero curiosamente el asunto de la OTAN sólo aparecía en los últimos párrafos del último apartado del Programa Electoral dedicado a “La Política Exterior de España”4. En él se planteba que “como medida inmediata se congelarán las negociaciones para la integración en la organización militar” y “en un segundo momento se mantendrá el compromiso contraído por el PSOE de convocar un referéndum para que sea el pueblo español el que decida acerca de nuestra pertenencia a la OTAN”

Desborda las posibilidades de este artículo relatar pormenorizadamente los hitos que marcaron el cambio de posición del PSOE en relación con la Alianza, por lo que citaré algunos de los más significativos. Mientras, en el Partido, se iban definiendo posiciones. A favor de la salida de la OTAN se situaron en los primeros momentos del acceso al gobierno, Javier Solana, Jose Mª Maravall o Alfonso Guerra. Las posiciones pro-atlantistas estaban avaladas por dos miembros del gobierno situados en departamentos clave, Narcís Serra en Defensa, y Miguel Boyer, en economía.

Felipe González materializó su progresivo acercamiento a la Alianza con un golpe de efecto en un tema de gran trascendencia y motivo de grandes movilizaciones populares en Europa. Declaró, precisamente en Bonn, su apoyo a la decisión de la OTAN de desplegar 572 cabezas nucleares en Europa proyectada para diciembre de 19835

La convocatoria del Referéndum para decidir la permanencia de España en la OTAN se realizó según lo previsto en la Constitución Española, artículo 92, que se caracterizaba por ser la más restrictiva de la CEE en la regulación de la democracia directa.

Dicha norma y la Ley Orgánica que la desarrolla excluyen cualquier forma de iniciativa popular para convocarlo. Sólo puede ser convocado por el rey, a propuesta del presidente del gobierno y siempre tiene carácter consultivo, es decir, sus resultados no son jurídicamente vinculantes para el gobierno. Se niega así, en la práctica, lo que pomposamente establece el artículo 236 del mismo texto constitucional: el derecho del pueblo a participar directamente en los asuntos públicos. Un ejemplo más del conjunto de papeles mojados en materia de derechos y libertades supuestamente amparados por el texto de 1978.

La OTAN, la televisión privada y el final de cualquier disidencia en los medios de comunicación

Uno de los elementos decisivos para intentar cambiar una opinión pública que de forma mayoritaria se posicionaba contra la permanencia en la OTAN, eran los medios de comunicación. La radio y la televisión públicas tenían, además de una plantilla de destacados profesionales, un margen de maniobra relativamente mayor que el actual para expresar opiniones no coincidentes con los objetivos del Gobierno.

Digo relativa porque un muro de silencio rodeaba todo lo relativo a la monarquía y sus corrupciones, a la práctica de la tortura, a la Iglesia, a las fuerzas y cuerpos de seguridad, a todas las estructuras administrativas y judiciales en las que no se había producido depuración alguna de elementos fascistas, a las relaciones con EE.UU., y de forma destacada, con la complicidad de la izquierda, a la Memoria de la resistencia antifascista.

El gobierno del PSOE acabó con cualquier asomo de pensamiento crítico en los medios públicos y procedió brutalmente a la cancelación de programas que osaran dar siquiera cabida a las razones del NO a la OTAN. El cese más emblemático fue el de Jose Luis Balbín al frente del prestigioso programa “La Clave”, que con algunas suspensiones, se estuvo emitiendo desde 1975 al 20 de diciembre de 1985. Fue evidente que la cancelación tenía relación directa con el Referéndum de la OTAN que se celebraría tres meses más tarde.

El PSOE también dio un giro de 180º a su posición defendida en las elecciones contraria a la existencia de medios de comunicación privados. Utilizó la promesa de la concesión de hipotéticos canales de televisión para disciplinar a los medios que estaban sosteniendo posiciones contrarias a la Alianza Se hizo saber a sus directores que quién no apoyara las posiciones favorables al SI no tendrían la menor opción. No todos lo lograron a pesar de haber realizado giros copernicanos en su práctica informativa a despecho de criterios deontológicos y otras zarandajas.

Uno de los mayores damnificados fue Antonio Asensio, propietario del gurpo Z (El Periódico de Cataluña, Interviú, Tiempo) junto al multimillonario Murdoch. Según el ex director de Interviu y uno de los directores de ese grupo, Pablo Sebastíán “Él, [Asensio] había puesto al Grupo Zeta al servicio del gobierno en el tema de la OTAN bajo la promesa de que a cambio le darían un canal de televisión. Roma no paga a traidores. Asensio se equivocó”7.

Otros si lo consiguieron. El País – elemento clave en la desnaturalización de la izquierda política y sindical – que defendía desde su fundación la neutralidad y el desarme pasó a sostener acérrimas posiciones atlantistas, que mantiene sin fisuras hasta la fecha. El clan Cebrián – Polanco y su grupo empresarial PRISA, recibió el premio mayor, el canal de televisión de pago Canal Plus.

El grupo Mediaset (Berlusconi), ONCE (Miguel Durán) y Anaya (Germán Sánchez Ruiperez) fueron obsequiados con Tele 5. El grupo Antena 3, recibió la concesión del canal del mismo nombre. Este grupo mediático, presidido por el conde Godó, era propietario del influyente rotativo catalán La Vanguardiaquien pasó de criticar duramente la convocatoria del referéndum, a militar decididamente en las filas del SI.

Por si esto fuera poco se editó un Manifiesto por el SI firmado por “50 intelectuales y artistas”8 que obviamente dependían de los presupuestos públicos y de los medios de comunicación para desarrollar su trabajo

La dependencia directa del poder por parte de los grandes medios de comunicación públicos y privados, tuvo un antes y un después en el referéndum de la OTAN. A partir de entonces el alineamiento y la homogeneidad informativa ha sido total, especialmente en todo lo concerniente a la política internacional, en la que es imposible establecer diferencia alguna entre ellos, incluyendo a la gran mayoría de medios digitales.

El avasallamiento de la libertad de información lo ilustró claramente el mismísimo Juan Luis Cebrían, director de El País y delegado para España del club de Bilderberg. Cuando Pablo Sebastián (que se vio obligado a dejar la dirección de Interviú al no aceptar la posición pro-OTAN que se le imponía) le comentó: “Esto de la OTAN va a acabar con el periodismo independiente”, Cebrián le respondió: Si. Esto es así. Algunos tendrán que enseñar el culo y nosotros una pierna”9.

En este siniestro juego de presiones y chantajes en la sombra jugó un importante papel la sociedad norteamericana INCI (Instituto de Cuestiones Internacionales), financiada a su vez por la USIA (United States International Comunication Agency), “organización oficial norteamericana que encubre la guerra sucia exportada por EE.UU. a través de los medios de comunicación”10.

Las presiones mediáticas no parecían bastar a unos pueblos que se habían organizado de forma autónoma y enormemente creativa. La efervescencia social era enorme. La sensación que se vivía en la calle era que no sólo estaba en juego la neutralidad y la soberanía. Se percibía algo tan rotundo como el poder del pueblo frente al terror de los GAL y al miedo a la extrema derecha anidada en las cloacas de los aparatos de Estado revivida el 23F. Era la oportunidad de sacudirse por una vez la losa de tantas derrotas.

Felipe González tuvo la desvergüenza de amenazar con los tanques en la calle y la intervención de EE.UU. si el SI era derrotado.

Aún así el NO ganó en el País Vasco, incluida Navarra, Cataluña y Canarias.

¿Sólo?

El periodista Pablo Sebastián afirma haber escuchado en una tertulia del Café Gijón de Madrid a uno de los magistrados integrantes de la Junta Electoral Central en ejercicio en 1986, cuyo nombre no está autorizado a revelar, afirmar que en la contabilización de los votos del referéndum OTAN se había detectado un pucherazo de más de 400.000 votos en Galicia. Es evidente que la maniobra no podría haberse realizado sin el consentimiento de Fraga que mantuvo – con Alianza Popular – la petición de la abstención en dicho referéndum. ¿Pagó así el gallego el error de cálculo de anteponer intereses de partido a los sacrosantos intereses del imperio, en definitiva, de su clase?.

Nada se dijo, a parte de alguna mención realizada por el citado periodista. Sin embargo fue un tema conocido en los cenáculos, no sólo del poder, sino de la oposición que apostó por el NO. Tratando de averiguar qué sucedió, yo misma pregunté a Gerardo Iglesias, en la época secretario general del PCE y Coordinador General de IU, si habían tenido noticia del hecho y si habían investigado. Su respuesta fue que sí supieron del rumor que corría pero que no habían hecho pesquisa alguna porque “hubieran sido acusados de hacer la pinza con el PP”(sic).

El GAL y los ejércitos secretos de la OTAN

La actuación criminal de la extrema derecha durante la Transición y su vinculación con los aparatos del Estado forma parte de la losa de silencio mediática que presidió la Transición, aunque prestigiosos escritores, como Alfredo Grimaldos, han dejado documentada constancia de ello11. Hay evidencias de la actuación en el Estado español de destacados fascistas italianos en masacres como la de Montejurra (1976) o, entre otras, en la matanza de los abogados laboralistas de Atocha (1977). También es patente la continuidad de dichas actividades con los crímenes de los GAL, a su vez íntimamente vinculados a los aparatos del Estado.

El juez Felice Casson en 1984 empezó desvelar la trama de la red Gladio en Italia – integrada por la OTAN, la extrema derecha y los servicios secretos militares – y el presidente de la República, Giulio Andreotti, ratificó su existencia en 1990 ampliándola al resto de países europeos. Las actuaciones criminales destinadas a evitar gobiernos de izquierda mediante el nunca mejor llamado terrorismo de Estado se iniciaron al final de la II Guerra Mundial en Grecia12y no hay noticias fehacientes de que los diferentes “gladios” hayan sido disueltos.

Recientemente Ferdinando Imposimato, presidente honorario de la Corte di Cassazione (Tribunal Supremo) de Italia en la Convención “No Guerra, No NATO”, celebrada en Roma en octubre de 2015 declaraba solemnemente13:

“En las investigaciones que yo he realizado sobre las masacres que se han realizado en Italia, desde la de Piazza Fontana en Milán, a la de la estación de Bolonia, a la de la Piazza della Loggia en Brescia, a los asesinatos de mis colegas Giovanni Falcone y Paolo Borsalino y sus escoltas, en todas, se ha certificado que los explosivos utilizados provenían de Bases de la OTAN. Testimonios directos me han confirmado que en estas Bases se reunían mafiosos de la Logia P2 [vinculada al Vaticano], terroristas de la extrema derecha, mafiosos, oficiales de la OTAN y políticos italianos, los días previos a las masacres”.

Estos testimonios han sido publicados por Ferdinando Imposimato en su libro “La Repubblica delle stragi impunite” sin que haya sido desmentido14.

En el Estado español no tuvimos la suerte de tener jueces como Casson o como Imposimato. Las denuncias de torturas o los crímenes del GAL, las matanzas como la de Vitoria o Atocha, los más de cien asesinatos de la “pacífica” Transición, se han traducido reiteradamente en absoluciones por falta de pruebas, indultos, en huidas de la cárcel o han chocado con la Ley de Amnistía de 1977.

Y nada permite suponer que algo haya cambiado. En 1998 el juez Garzón era el magistrado instructor de dos importantes causas, la de los vuelos de la muerte de la Dictadura argentina y la que investigaba el terrorismo de Estado durante los gobiernos de Felipe González “el caso GAL”. En el marco de la primera y con una íntima vinculación con la segunda recibió la denuncia de Victor Basterra, fotógrafo secuestrado en la ESMA(Escuela de Mecánica de la Armada), que relataba la participación directa de militares españoles en los crímenes allí perpetrados, desde fines la década de los 70 hasta, al menos, 1983. La denuncia fue confirmada por el Mº de Defensa español que informó del envío de altos cargos del Ejército para recibir “entrenamiento” en Argentina y que estuvieron en campos de exterminio como la citada ESMA o el Campo de Mayo. Así mismo el Ministerio, en manos del PP a partir de 1996 remitió al juez Garzón una lista con los nombre y graduación de los implicados.

El juez Garzón, tras llamar a declarar al primero de ellos, el coronel de la Armada, Cristóbal Gil y Gil, vinculado entonces a los servicios secretos (SECED) y en el momento de esta denuncia integrado en el IEEE (Instituto Español de Estudios Estratégicos)dependiente de la Dirección General de Política de Defensa15, cerró el caso. No hubo más actuaciones a pesar de las reiteradas denuncias del coronel Amadeo Martínez Inglés y de que según nuestra legislación los tribunales son plenamente competentes para juzgar delitos cometidos por ciudadanos españoles en el extranjero16.

Para finalizar quiero dejar constancia de un hecho inquietante relativo al asesinato de Olof Palme, Primer Ministro de Suecia. El magnicidio ocurrió el 28 de febrero de 1986 y el caso ha prescrito sin que nunca fueran identificados sus autores. Las pistas siempre apuntaron a agentes de la extrema derecha vinculados a la CIA y a la OTAN, que habrían actuado para eliminar al más destacado político socialdemócrata, que denunciaba con firmeza las guerras imperiales, la política de bloques y se mostraba solidario con el Chile de Allende o la resistencia vietnamita.

Olof Palme, pocos días antes de caer asesinado había anunciado públicamente que viajaría al Estado español para participar personalmente apoyando la campaña por el NO a la OTAN. Este hecho hubiera tenido una enorme trascendencia dada su estrecha relación con Felipe González, rota públicamente en 1983 por el giro atlantista de éste último. Lo que es absolutamente desconocido es que las investigaciones oficiales suecas por el asesinato de Palme siguieron, entre otras, lo que denominaron como “pista hispana”, tal y como afirmó el Secretario de Estado de Asuntos Exteriores sueco en el transcurso de un homenaje a Camilo José Cela celebrado en la embajada de ese país en Madrid en 2003, al que asistía también Pablo Sebastián.

Como puede verse las cloacas del Estado mantuvieron la continuidad de su estructura y de sus acciones desde la muerte de Franco y tuvieron una actividad intensa en todo el periodo previo al referéndum de la OTAN.

Sirva este obligatoriamente breve recorrido en torno al referéndum de la OTAN para dejar constancia de hasta qué punto el PSOE, no sólo no responde a lo que de la manera más laxa pudiera entenderse como partido de izquierda, sino que ha actuado decisivamente desde sus gobiernos – entre otras muchas cosas – para liquidar la libertad de información y perpetuar en los aparatos del Estado las cloacas de la Dictadura.

El terrorismo de Estado, el GAL o la OTAN no son compartimentos estancos, sin relación con la lucha de clases. Y el PSOE, independientemente de quién se situara en su dirección, ha jugado un papel decisivo, tanto en su creación y desarrollo, como en el aseguramiento de la impunidad de los crímenes por ellos cometidos. Más nos vale no olvidarlo.

Febrero de 2016

* Ver Primera parte

Artículo escrito para la revista Espineta y Caragolins.

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Notas

1 Grimaldos, Alfredo (2006) “La CIA en España. En la página 177 relata: “Pocos días antes de que Tejero asalte el Congreso de los Diputados, el comandante Cortina [coordinador y director de los movimientos militares de quienes intervinieron en el 23F], integrante del CESID [servicios secretos españoles], visita a dos importantes diplomáticos: el embajador norteamericano Terence Todman, y el Nuncio del Vaticano, monseñor Antonio Innocenti. El Golpe de Estado cuenta con el visto bueno del Imperio y con la bendición papal”.

2 Garcés, J. Op. Cit. Págs 195 a 209.

3 Centro de Investigaciones Sociológicas: “La opinión pública española ante la OTAN”, Revista Española de Investigaciones Sociológicas (REIS), nº 22. Págs 188, 193-194.

4 http://www.psoe.es/media-content/2015/03/Programa-Electoral-Generales-1982.pdf

5 http://elpais.com/diario/1983/05/04/portada/420847201_850215.html

6 http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=23&tipo=2

7 http://lahemerotecadelbuitre.com/piezas/el-gobierno-felipista-concede-licencias-de-television-a-canal-plus-prisa-antena-3-tv-y-telecinco/

8 El listado de sus nombre se encuentra aquí:http://elpais.com/diario/1986/02/18/espana/509065219_850215.html

9 http://www.republica.com/2012/03/06/pablo-sebastian-los-diarios-digitales-deben-unirse-y-presentar-una-alternativa-independiente-del-poder/

10 Un análisis en profundidad sobre el INCI y en general sobre la intervención de EE.UU. en la política interna española a través de personajes clave en la época como Eduardo Serra (invariable alto cargo del Mº de Defensa con UCD, PSOE y PP) Antonio Garrigues y Díaz Cañabate, Jose Mario Armero y Enrique Múgica puede consultarse el libro citado de Alfredo Grimaldos, “La CIA en España”.

11 Grimaldos, Alfredo (2004). “La sombra de Franco en la Transición”.

12 Ganser, Daniele (2005). “Los ejércitos secretos de la OTAN”: págs 293 a 309

13 Su testimonio puede consultarse aquí: http://www.pandoratv.it/?p=4515&doing_wp_cron=1446480456.8718650341033935546875

14 Acto público de presentación del libro, lamentablemente no traducido aún al castellano: https://www.youtube.com/watch?v=ek9t0xhRT_Y

15 http://elpais.com/diario/1997/11/26/internacional/880498805_850215.html

16 http://www.lahaine.org/mundo.php/baltasar-garzon-desecho-investigar-a-mil

 

 

http://www.lahaine.org/est_espanol.php/el-psoe-clave-de-boveda

http://www.lahaine.org/est_espanol.php/el-psoe-y-el-referendum

 

 

 

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Publicado por

deparlamipueblo

Activista social y político que reside en Parla (Madrid).

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